El código de la vida
¿Por qué estudiar el ADN de este o cualquier organismo? Esta molécula es conocida como la “molécula de la vida”. Imagínate un libro que contiene recetas intercaladas con historias del pasado antiguo y reciente. Esas historias están escritas en código y nuestro trabajo es descifrarlo para descubrir sus secretos.
Cada individuo tiene un libro particular donde está escrita la historia de sus ancestros, desde su padre y madre y así hacia atrás, hasta llegar al último ancestro en común que tenemos todos los seres vivos. Si juntamos la información del libro de cada individuo, podemos apreciar que cada población es como una biblioteca, y al comparar las semejanzas y diferencias entre cada libro (individuos) y entre bibliotecas (poblaciones) podemos entender que las historias están interconectadas y distinguir dónde convergen y dónde se separan.
Mapa de Janos. Ubicación de la Reserva de la Biosfera Janos en el Estado de Chihuahua, México. De G. Ceballos y J. Pacheco, 2021. “Los mamíferos de la Reserva de la Biosfera Janos, Chihuahua. Guía de Campo. Universidad Nacional Autónoma de México, México. Al estudiar el ADN de los perritos llaneros de Janos queríamos comprender qué tanto estaba influyendo el cambio en el uso de suelo en los niveles de diversidad genética, la disminución de las colonias y la probabilidad de extinción de colonias de distintos tamaños; la medida para determinarlo era la observación de menor diversidad genética en colonias más pequeñas y en las más fragmentadas. La información que obtuviéramos de estudiar el ADN nos ayudaría a entender además si se estaba perdiendo la conectividad entre las colonias y los efectos que les provoca la fragmentación y la pérdida del hábitat en el mediano y largo plazo. Esta información nos sería útil para proponer medidas que nos permitieran conservarlos.
Del campo al laboratorio y del laboratorio a la conservación
Estuvimos cerca de tres meses trabajando en varios sitios de Janos. Tomamos muestras de sangre en varias colonias de distintos tamaños y con distinto grado de aislamiento (consecuencia de la transformación de su hábitat).
¡Ahora sí!, era momento de ponerse la bata de laboratorio. Extrajimos el ADN de todas nuestras muestras y nos enfocamos en regiones particulares de esta molécula que nos permitieran responder a nuestras preguntas. Es decir, seleccionamos ciertas secciones o párrafos de sus “libros genéticos” para comparar las secciones del ADN de los individuos de las distintas poblaciones que contenían la historia que nos interesaba conocer.
Los datos de ADN que recabamos nos ayudaron a entender que las colonias que hoy están aisladas, en el pasado habían estado conectadas entre sí en colonias muy grandes o una sola, por lo que pudimos concluir con confianza que la fragmentación y pérdida de hábitat que venía ocurriendo desde los años 1980 sí estaba afectando negativamente a las colonias. Es decir, si queremos promover que los perritos llaneros de Janos sigan siendo parte del paisaje de los pastizales de México, tenemos que reducir el cambio del uso de suelo. Además, debemos impulsar acciones para reducir el sobrepastoreo y evitar que nuevas áreas sean convertidas en campos agrícolas. Para el bienestar de esta especie en Janos es necesario reestablecer la conectividad que se ha perdido, poniendo énfasis en las colonias pequeñas, pues éstas tienen mayor probabilidad de desaparecer. Además, por su papel como especies clave, la recuperación de las colonias de perritos llaneros promoverá la permanencia de los pastizales en el largo plazo: pastizales más sanos y manejados adecuadamente proporcionarán mejores recursos nos solo para la vida silvestre que los habita, sino también para promover una ganadería sostenible.
El futuro de los perritos llaneros
Perrito llanero (Cynomys ludovicianus) en el Rancho El Uno en Janos, Nuevo Casas Grandes, Chihuahua, México en 2024 donde se observa que el suelo está desprovisto de vegetación debido a la intensa sequía (fotografía: Rurik List).Los perritos llaneros se encuentran protegidos por la legislación mexicana. Primero se protegió la región en 2009 (Janos fue declarada Reserva de la Biosfera), y en 2018 se publicó el Programa de Acción para la Conservación de las Especies (PROCER) de los perritos llaneros. Esto quiere decir que el gobierno tiene interés en defender la especie con programas que ha diseñado para protegerla y recuperarla. Sin embargo, hacia el año 2013 se identificó una pérdida considerable de colonias por causas desconocidas; por lo rápido que sucedió ese cambio y por su magnitud en términos del área de colonias perdida y el impacto en las colonias más grandes, se sospecha que el declive pudo ser causado por el brote de alguna enfermedad. Este suceso podría haber acelerado la pérdida de colonias en el área, en particular en las colonias más pequeñas.
En los últimos años se ha vivido una fuerte sequía en las praderas donde viven los perritos del norte de México. El cambio climático contribuye a la falta de lluvia, que a su vez reduce la disponibilidad de hierbas y pastos de los que se alimentan. Los perritos pueden sobrevivir de raíces una temporada, pero si se prolongan las condiciones climáticas adversas, son pocos los individuos que las resisten. De esa manera se pueden perder colonias enteras (R. List, UAM-Lerma, com. pers.). Es por esto que la conectividad entre sitios es fundamental para que se restablezcan las colonias extintas. Esta recolonización se logra cuando perritos llaneros de colonias grandes se mueven o dispersan de una colonia a otra buscando nuevos lugares donde establecerse.
Aún estamos a tiempo de recuperar a los perritos llaneros. Lograrlo es indispensable para la permanencia de los pastizales naturales de nuestro México, en los cuales podemos encontrar especies que no se hallan en otros ambientes y que constituyen la heterogeneidad ambiental y la gran biodiversidad que hacen que México ocupe un lugar especial a nivel mundial. En este sentido, algunas acciones de conservación a corto plazo deben enfocarse en recuperar y expandir las colonias más pequeñas. A mediano y largo plazo, es indispensable fomentar un manejo adecuado de la ganadería y la agricultura en la zona para frenar la pérdida y fragmentación de las colonias más grandes. Finalmente, se requiere establecer programas de monitoreo periódico con análisis finos de ADN, de preferencia a nivel genómico; esta información permitirá ver detalles del “libro genético” de los perritos y conocer el potencial de estas poblaciones para responder a los cambios ambientales, como el calentamiento global y nuevas enfermedades.