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EDITORIAL

Unidad Mérida del Instituto de Ecología, los inicios y su investigación
Ana E. Escalante

ARTÍCULOS UNIDAD MÉRIDA

El nuevo edificio de las sedes foráneas de los Institutos de Ecología y de Investigaciones en Matemáticas Aplicadas y en Sistemas en el Campus UNAM en Yucatán

Génesis de la sede foránea del Instituto de Ecología en el campus UNAM en Yucatán
Ana E. Escalante

Inauguración del Edificio del Instituto de Ecología
Luisa I. Falcón

Construyendo puentes para la restauración y manejo sustentable de las dunas costeras de la Península de Yucatán
Gabriela Mendoza González y Pavel E. Popoca Cruz

Biodiversidad y microbioma en la península de Yucatán: primeros logros y muchos desafíos
Ella Vázquez-Domínguez, Gabriela Borja-Martínez, Nastienka Pérez-Jiménez y Giovani Hernández-Canchola

La migración tiene sus ventajas, o lo que no te mata te hace más fuerte: reflexiones en torno a la inauguración del edificio sede de la Unidad Mérida del Instituto de Ecología
Osiris Gaona

OTROS ARTÍCULOS

De parásitos, biodiversidad y transformación de la naturaleza en tiempos de pandemia
Ella Vázquez-Domínguez

Las plantas en un mundo cambiante: estrés y genética
Mario Gutiérrez Rodríguez y Adriana Garay Arroyo

El mundo oculto de los microorganismos marinos: el ciclo del nitrógeno en ambientes pobres en oxígeno y el cambio climático
Silvia Pajares Moreno

El Marco de Kunming-Montreal para la conservación de la biodiversidad: más buenos deseos
Jorge Soberón Mainero

Los misterios de un lugar legendario y mítico: los valles de Tehuacán y Cuicatlán
Luis E. Eguiarte y Clementina Equihua Zamora

El Marco de Kunming-Montreal para la conservación de la biodiversidad: más buenos deseos

Make no mistake: this is a historic result for nature. The Kunming-Montreal Global Biodiversity Framework provides a long-needed international blueprint to guide our collective turnaround of nature’s fortunes within this crucial decade.
(No se equivoquen: este es un resultado histórico para la naturaleza. El Marco Mundial Kunming-Montreal de la diversidad biológica es un lineamiento internacional que desde hace mucho se necesitaba para virar de manera colectiva el destino de la naturaleza en esta crucial década).
The Nature Conservancy

Me pregunto si esto será cierto. Recientemente, el 18 de diciembre de 2022, en Montreal, los países parte del Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB) se pusieron de acuerdo en un nuevo documento titulado Kunming-Montreal Global biodiversity framework (CBD/COP/15/L.25 disponible en su portal). Este documento, un borrador sometido por la presidente del CDB, es un marco para la conservación de la biodiversidad. Sugiero que los interesados vean este documento personalmente y no utilicen fuentes secundarias. Es muy interesante apreciar la formalidad y prolijidad del lenguaje usado en las Naciones Unidas.

CDB

          Me gustaría expresar aquí algunas razones por las que dudo mucho que este documento vaya a ser más efectivo que otros anteriores, como las Metas de Aichi para la Diversidad Biológica (CBD, 2011), propuestas para la década de 2011 a 2020. La decisión preliminar adoptada en ese momento como un marco mundial de biodiversidad incluye cuatro metas: la primera, relacionada con detener la tasa de extinción; la segunda, con alcanzar el desarrollo sustentable; la tercera (irrelevante desde un punto de vista de manejo de la biodiversidad), que existan beneficios económicos derivados de los llamados “recursos genéticos”; y la última, que se aseguren los recursos financieros para lograr todo lo anterior (vía donativos, contribuciones gubernamentales y apoyos del sector privado).

          Las primeras dos metas, que son las principales, ignoran completamente las causas profundas de la pérdida de biodiversidad. Dichas metas se enfocan totalmente en problemas, digamos, inmediatos, como las altas tasas de extinción, la pérdida de ecosistemas naturales y el deterioro de la diversidad genética, pero las causas profundas son otras.

          Algunas de esas causas profundas son el crecimiento poblacional regional a tasas incompatibles con la sustentabilidad; la incompatibilidad de los regímenes “modernos” (capitalistas) de tenencia de la tierra respecto a los tradicionales, de propiedad comunitaria; y la falta de “mercados” para los incontables servicios que la biodiversidad provee (esto significa que, por ejemplo, si una selva produce oxígeno muy valioso, sus habitantes no son recompensados).

          En particular considero importante la falta de coordinación —de hecho la franca contradicción— entre instituciones nacionales como los ministerios de agricultura de todo el mundo —que subsidian con financiamientos millonarios los avances de las fronteras agrícolas, apoyan la introducción de especies invasoras y la extracción insustentable de agua de riego, y respaldan el descontrolado uso de herbicidas y fertilizantes químicos— y los ministerios del medio ambiente, que luchan —débilmente— contra todo esto.

          Me parece que a menos de que se ataquen esas causas profundas, no pasa de ser un buen deseo proponerse como meta: Human induced extinction of known threatened species is halted, and, by 2050, extinction rate and risk of all species are reduced tenfold and the abundance of native wild species is increased to healthy and resilient levels (meta A del borrador de decisiónCBD/COP/15/L.25). En primer lugar, no pasa de ser un buen deseo porque los procesos económicos y sociales que causan la extinción y degradación de los ecosistemas siguen siendo subsidiados. Las contracorrientes, que sin duda existen, tienen migajas presupuestales.

          En segundo lugar, este acuerdo Marco… no pasa de ser un buen deseo porque, como es costumbre en el CDB, no plantea decisiones vinculantes (obligatorias) sino recomendaciones. En efecto, el artículo 13 del borrador de decisión contiene las siguientes palabras: Actions to reach these targets (esto es, las cuatro metas enunciadas arriba; nota mía) should be implemented consistently and in harmony with the Convention on Biological Diversity and its Protocols and other relevant international obligations, taking into account national circumstances, priorities and socioeconomic conditions. “Las medidas tendientes a alcanzar estas metas deberán implementarse en forma coherente y en armonía con el Convenio sobre la Diversidad Biológica y sus protocolos, así como con otras obligaciones internacionales pertinentes, teniendo en cuenta las circunstancias, prioridades y condiciones socioeconómicas nacionales (subrayado mío).”

          En otras palabras, si las circunstancias nacionales no lo permiten, no se obliga a ninguna nación a alcanzar las metas. ¿Y quién decide si las circunstancias nacionales son inapropiadas?: el gobierno de cada nación.

          Como en el propio Convenio de Diversidad Biológica, en el acuerdo Marco… no hay mapas con prioridades, no hay tablas, no hay objetivos nacionales cuantitativos y detallados, no hay listas de especies (de hecho, durante las negociaciones del CDB de 2022, muchos países del mundo en desarrollo se opusieron a que se utilizaran las listas o mapas ya existentes) y no hay obligatoriedad de ningún tipo.

          El acuerdo incluye 23 metas u objetivos, engañosamente cuantitativos, como la meta 2: “Garantizar que para 2030 al menos 30% de las zonas de ecosistemas terrestres, de aguas continentales y costeros y marinos degradados estén siendo objeto de una restauración efectiva, con el fin de mejorar la biodiversidad y las funciones y los servicios de los ecosistemas y la integridad y conectividad ecológicas”. Restaurar ecosistemas es más caro que conservarlos, y hay países casi completamente degradados (como es el caso de Haití), mientras que otros están aún razonablemente conservados (como por ejemplo Belice). Los ecosistemas boreales están mucho menos degradados que los de zonas templadas y tropicales. Entonces, ¿ese 30% es del mundo o de cada país?, y ¿qué significa effective restoration? Restaurar un bosque de niebla (por ejemplo, los de la Huasteca mexicana) cuando el clima está cambiando puede ser simplemente imposible.

        En mi opinión, la mayor parte de estos 23 objetivos son, si no engañosos, al menos irrelevantes. Muy políticamente correctos algunos, eso sí.

          Me pregunto entonces ¿por qué razón deberíamos esperar a que las cosas sean ahora distintas? Como este documento ya se firmó en Montreal, ¿los países firmantes se comprometen a cesar la extracción de agua de acuíferos relevantes como los de Cuatro Ciénegas?, ¿a terminar finalmente la pesca incidental de ejemplares en zonas de protección como la de la vaquita marina (Phocoena sinus), o detener el tráfico con vejigas de totoaba (Totoaba macdonaldi)? ¿Se va a detener la deforestación como la que ocurre en la península de Yucatán? Si así fuera, seguramente no sería porque en Montreal se haya firmado un documento no vinculante, sino porque la ciudadanía mexicana (y de cada país del mundo) haya hecho su tarea localmente y haya logrado que sus autoridades locales o nacionales tomen las medidas necesarias.

          Las razones por las que se pierde la biodiversidad en general son locales o nacionales, y cambiarán cuando los ciudadanos de un país, o los habitantes de una comarca, decidan hacer las cosas de manera distinta.

          Entonces, ¿son inútiles las organizaciones como la CBD? ¡No!, ¡son muy importantes!: por ejemplo, a finales de 2022 la causa de la biodiversidad ganó estatura y visibilidad gracias a este acuerdo preliminar y es probable que aumenten los fondos mundiales para proteger la biodiversidad. Recordemos que México, junto con Brasil y China, es de los países más beneficiados con fondos internacionales para el medio ambiente, en el orden de cientos de millones de dólares.

          Las ideas que comparto son simplemente para desestimular un optimismo equivocado. En México, y en todo el mundo, los problemas ambientales se resuelven cuando la ciudadanía local, apoyada por sus instituciones de ciencia, exigen los cambios locales adecuados. Por eso la ciencia es fundamental.

¿En Montreal firmaron otro acuerdo? Qué bueno

Ahora sigamos en nuestros gobiernos municipales, nuestra cámara de diputados y en SEMARNAT con las tareas que tenemos respecto a nuestras especies (listas, mapas y datos duros), nuestros ecosistemas (mapas y monitoreo satelital), nuestros problemas, nuestros objetivos. ¿Y nuestras soluciones?